El auge de la web 2.0 abre nuevas formas de experimentación y desarrollo hasta ahora desconocidos. Este nuevo modelo de la Internet actual ofrece un salto cualitativo de gran envergadura en comparación a la Internet tradicional. La nueva Internet fomenta unos espacios públicos de participación que permiten a la ciudadanía pasar de ser meramente consumidores a interactuar y generar un conocimiento que en muchas ocasiones acaba enriqueciendo el desarrollo global.
Estaba visitando diferentes sitios en la web, para preparar una aportación sobre Creative Commons y es precisamente en la web CC España donde me hago eco de la siguiente notica:
El próximo día 23 se presenta en Madrid el largometraje “El Cosmonauta” una producción colaborativa, que utiliza el potencial de internet para su producción y distribución. Un proyecto licenciado con CC donde puede ser editado, distribuido, modificado y remezclado cómo el usuario quiera.
Visitando su web, no he podido evitar visualizar un video que realmente ejemplifica mucho de los aspectos que muchos y a menudo poderosos aún no han sabido comprender.
Porque una imagen vale más que mil palabras os invito a visualizar este estupendo trabajo.
Esta semana se ha celebrado la WWDC 2009 de Apple que consisten en una serie de conferencias dirigido principalmente a desarrolladores.
No soy precisamente un experto en estos temas, pero como próximo usuario de Mac he estado muy atento a las nuevas propuestas que la rumurología de la comunidad Mac. Una rumurología que con toda seguridad se encarga de alimentar el propio equipo gestor de la manzana.
Para empezar he vuelto a disfrutar de las ventajas de esta cultura global y compartida, he podido seguir toda y cada una de las sorpresas que se anunciaban gracias a la cobertura que muchos espacios de la comunidad Mac han realizado, es difícil enemerar a todos, os dejo una serie de enlaces al final para los que podáis estar interesados en este mundo de Mac, gracias por el esfuerzo Eduardo.
Relacionado con el tema que nos ocupa, me llamó la atención, junto a la ligera disminución de precios que esperaba, una propuesta que se realizó en la presentación “el 70% de los beneficios por los productos de software vendidos en la Apple Store e Itunes irá a parar a los propios desarrolladores”
Ésto encendió mi curiosidad y rápidamente me puse a consultar su página web para ver todos los cambios que me afectaban en mi decisión final de compra y además contrastar la propuesta hecha a los desarrolladores y si se ajusta al modelo de cocreación y trabajo entre iguales.
Mi sorpresa fué inmediata, encontré un enlace directo que invita a los desarrolladores a utilizar su tecnología para el desarrollo específico, imagino que hacia programas de sus propios aparatos líderes como son el ipod y el iphon.
La empresa supo abrir una puerta al mundo, dotando de legalidad y transparencia una actividad que se ha estado desarrollando tanto sin esta posibilidad como con ella, es un movimiento dificil de detener, la principal diferencia es que ahora la potencialidad de innovación de la compañía y el incremento de ventas no sólo de esos programas sino incluso de sus propios equipos es mucho mayor.
No obstante que el modelo sea interesante, puede ser hasta cierto punto cuestionable todo dependerá del enfoque estratégico de la empresa, desde mi punto de vista personal: el margen de beneficio que pueden dejar estos productos desarrollados por terceros. Hay que recordar que la unidad de negocio principal de la empresa no es la venta de este software, sino que su unidad de negocio es la venta de hardware, lo que seguramente dará como resultado que los precios de venta de estos productos derivados estén muy ajustados al coste real.
Pero creo que es interesante observar la idea, mientras otras compañías como Sony, van a toque de abogados (con el consiguiente gasto derivado que supone) denunciando cualquier actividad que ellos consideran intrusiva, Apple ha sabido estar mucho más al tanto y escuchar a su comunidad.
El sector aeroespacial está inmerso desde hace poco tiempo en estos nuevos modelos productivos. Boeing fué la pionera en aplicar este sistema tras la crisis que afectó al sector poco después de los atentados del 11 S, donde ante la caída de las ventas tuvo que responder con un cambio en su modelo de negocio.
De forma tradicional, el sector aeroespacial subcontrataba en sus procesos productivos a un grupo de empresas proveedoras que se limitaban a fabricar los cientos de miles de componentes que tiene una aeronave. Una vez recibidos esos componentes en fábrica se procedía al ensamblaje de todas y cada una de las piezas en la propia fábrica matriz.
Actualmente este modelo está invirtiéndose tanto en la factoría de Airbus como en la central de Boing en Washington, el nuevo Airbus 380 intenta reproducir el sistema auqnue está siendo con el Boeing 787 Dreamliner donde se está llevando a su máxima el nuevo modelo. Global Collaborative Environment es el nombre que han acuñado para el mismo, donde la empresa matriz da un salto para pasar de productor industrial a convertirse en un integrador de sistemas.
Un modelo en el que los proveedores pasan a tener un rol altamente activo, rozando incluso el concepto de colaboración entre iguales. La empresa cede parte de su conocimiento productivo a sus proveedores en todo aquello en lo que ellos no tienen la experiencia suficiente. Estas empresa colaboradoras que pueden estar situadas en cualquier parte del globo, participan activamente en el diseño, la producción, el desarrollo, la integración con otros componentes e incluso aseguran el mantenimiento posterior de sus partes.
Operar de esta forma supone que la empresa matriz ha de ser capaz de abrir sus amplias bases de datos, su información y en definitiva su valioso conocimiento al resto de participantes. Este modo de actuar, aporta unas posibilidades de especialización en los componentes que hasta ahora era imposible que asumiese la propia empresa matriz y fomenta de una forma inimaginable la innovación y las nuevas ideas que en una memoria técnica cerrada de miles de páginas con todo milimétricamente calculado sería imposible desarrollar.
Así la Empresa Boeing, acompañado por una definición estratégica clara de hacia donde quiere posicionarse la empresa “Aviones más rápidos, menos costosos y más confortables” permite dar las contraseñas a sus colaboradores de hacia donde han de ir las nuevas ideas. El nuevo 787 ha visto sustituido, en un porcentaje muy considerable, uno de los materiales más utilizados en el sector “el aluminio” dando como resultado un avión mucho más ligero, lo que supone más velocidad y menos consumo, los desarrollos en software han permitido colocar sensores en zonas que hasta ahora ni se habían planteado, permitiendo que en pleno vuelo puede chequearse el avión y una vez en tierra pueda estar todo preparado para su reparación, o incluso los propios motores que son ahora mucho más silenciosos y eficientes.
Es cierto que este modelo de producción requiere altas dosis de gestión, y además dotarse de una potente infraestructura tecnológica que posibilite ese trabajo en equipo de forma virtual a cualquier hora del día y permita realizar las pruebas de simulación necesarias para que una vez se deba llevar acabo el ensamblaje final de esos grandes módulos, esté lo suficientemente probado como para evitar volver a rehacer el módulo completo lo que sería tremendamente costoso.
Un sistema virtual que ha contado con la participación de un grupo muy amplio de actores de las diferentes empresas participantes: ingenieros, responsables de marketing, financieros, contables, todos han participado en este proyecto desde la fase anterior a su propio diseño. Imaginad la cantidad de información que Boeing estaba abriendo.
Imagino que no solo la complejidad es tecnológica, hay un tema que con toda seguridad habrá sido una piedra angular en el mismo desarrollo entre iguales, la gestión de la propiedad intelectual, pero no quiero extenderme en exceso es un tema que dejaremos para un próximo post, creo que lo importante es ver como este nuevo paradigma productivo está consolidado en la actualidad y no solo en sectores vinculados a internet sino que es perfectamente extensible a la industria más tradicional, la productiva e industrial.